20 de diciembre de 2011

Autoexamen para detectar debilidad del sistema inmunológico

¿Es tu caso?
  • Dieta rica en alimentos elaborados, azucarados o ambos.
  • Alergias o sensibilidad a alimentos.
  • Empastes dentales de amalgama.
  • Familiares cercanos con enfermedad degenerativa.
  • Exposición diaria a una atmósfera de mala calidad.
  • Sensación muy frecuente de cansancio o indisposición.
  • Frecuentes resfriados o gripe.
  • Transtornos gastrointestinales.
  • Falta de ejercicio físico.
  • Menos de ocho horas de sueño por noche o insomnio.
  • Residencia en una gran ciudad o en su periferia o en una calle principal muy transitada.
  • Vivir cerca de postes de electricidad, de antenas de telefonía móvil o de una central nuclear.
  • Vivir en constante estrés.
  • Infecciones recurrentes por levaduras o aftas. 
  • Consumo habitual de agua del grifo o bebidas con gas.
  • Signos de envejecimiento prematuro.
  • Consumo frecuente de tabaco o alcohol, o ambos. 
  • Marcas de dientes o extremos ondeados en los laterales de la lengua.
  • Uso diario de ordenador o teléfono móvil.
  • Uso regular de horno microondas. 
A más respuestas afirmativas, más deteriorado es posible que esté tu sistema inmunológico.



Fuente: 
Artículo extraído del libro de McKEITH, Gillian: (2005)"Eres lo que comes". Traducción de Eva María Robledillo Carro. Barcelona: editorial Planeta páginas 118 a 119.

No hay comentarios:

Publicar un comentario